Campamento de Ciencia y Tecnología convocó a jóvenes de todo el país
03 Julio 2012
- Jóvenes de Puntarenas, San Vito, Turrialba y Pérez Zeledón, entre otros, comparten en el primero de tres Campamentos del Club de Talento Joven del MICIT
San Carlos, 3 de julio del 2012. ¿Qué tienen en común el alcohol, una pajilla y un huevo? Aunque a primera vista no parezca, estos tres objetos han sido indispensables para que 25 jóvenes aprendieran acerca de densidades en los fluidos, estructuras resistentes y propulsión por vapor.
Estos jóvenes son todos colegiales que han venido desde diferentes lugares de Costa Rica para encontrarse bajo el techo del Tecnológico de San Carlos y disfrutar del primero de tres Campamentos de Ciencia y Tecnología organizados por el Club de Talento Joven.
Este Club es un programa del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MICIT) que pretende llevar la ciencia a los jóvenes de todo el país por medio de actividades como las Ferias y Rallys de Ciencia y Tecnología, Olimpiadas; Club de Matemáticas y de Robótica, y visitas a empresas y a centros universitarios. Además en agosto, Mes de la Ciencia y la Tecnología, se hará la inauguración de un portal que incluye recursos educativos en línea.
El pasado 1° de julio tuvo inicio este campamento, que concluirá mañana con un paseo para estos estudiantes. Ese mismo día se recibirá otro grupo de jóvenes que se irán el próximo sábado, y del domingo al miércoles siguiente será recibido el último grupo de campistas.
Raúl Trejos, Coordinador del Club de Talento Joven, ha guiado a los estudiantes junto con un grupo de colaboradores voluntarios de diferentes universidades.
“Han logrado trabajar muy bien en equipo: se han desenvuelto bien, avanzaron con todos los proyectos. Esta no es una competencia y no tendrán un premio físico, pero van a aprender a colaborar, a comunicarse, y especialmente, aprenderán sobre ciencia y tecnología. Los jóvenes están contentos aunque un poco cansados, y los proyectos les han gustado mucho”, explicó Trejos.
En total el grupo es conformado por 36 personas, incluyendo a los colaboradores. Durante los tres campamentos, 72 jóvenes y cerca de 40 voluntarios habrán participado de estas actividades recreativas y científicas.
Barquitos de vapor. Durante la mañana de este martes los estudiantes tuvieron su primer proyecto: construir un barco de vapor. Los materiales con los cuales contaban eran muy simples: estereofón, huevos, candelas, latas de aluminio vacías, madera balsa de diferentes grosores, entre otros. ¿En qué consistía el experimento?
“Deben realizar un barco de vapor que trabaje por medio de la propulsión del vapor generado en una cámara de (en este caso) ebullición, que permite convertir el agua en gas. El gas va a encontrar un escape que va a generar una fuerza que va a forzar que el barco empiece a andar”, explicó Hugo Sánchez, estudiante de Ingeniería en Mecatrónica del Tecnológico de Costa Rica, y uno de los voluntarios del Campamento.
Para este experimento los estudiantes tenían que tener una noción básica de ingeniería que les permitiera diseñar el producto, tomando en cuenta su diseño, los planos para crearlo y los materiales que iban a ocupar. Asimismo, tenían que saber algunos conceptos de física de mecánica clásica y de las leyes de Newton.
Los estudiantes hicieron esto totalmente a su gusto, talento y creatividad, con la guía de los colaboradores. ¿El resultado? Cuatro barcos de vapor totalmente armados para soportar una travesía de algunos metros en una piscina. Aunque el viento hizo que algunas de las candelas se apagaran, no fue impedimento para que las pequeñas calderas de estas creaciones permitieran moverlas sobre el agua.
De huevos, pajillas y densidades. Después del almuerzo los jóvenes tuvieron que diseñar un “exoesqueleto” para un huevo; es decir, una estructura de protección para evitar que al caer desde varios metros de altura se rompiera.
“El diseño que hicimos utilizó una pequeña cantidad de pajillas, y consistió en hacer tres caras a forma de triángulo. Sabemos que los triángulos son las formas geométricas más fuertes por los vértices, y así tratamos de cubrir la mayoría de caras planas para amortiguar el golpe y que no pudiera salirse el huevo” indicó Bárbara Villegas, estudiante del Colegio Científico Costarricense de Pérez Zeledón.
¡Solo un huevo -de cuatro que fueron protegidos- se rompió!
Finalmente, la tarde de ayer concluyó con un experimento que permitía conocer acerca de las densidades de algunos fluidos.
La estudiante de química del Masachussetts Institute of Technology (MIT), Tachmajal Corrales Sánchez, fue la voluntaria que guió este proyecto. En él los jóvenes crearon una columna multifásica de diferentes fluidos, pero para poder hacer que cada uno fuera reconocible, tuvieron que indagar sobre sus densidades y los tiñeron de colores para identificarlos.
Corrales también los motivó a crear un cubo para interpretar de un modo más fácil la masa que ocuparían los átomos de un elemento de su elección.
Campamentos continúan. El día de hoy los jóvenes aprenderán sobre programación empleando un kit de un microcontrolador empleado en robótica, llamado Arduino, gracias al apoyo de expertos de la empresa HP. Además, tendrán que construir un avión a base de madera balsa, que pueda volar.
El próximo miércoles ingresará el segundo grupo de campamento, en donde nuevamente decenas de jóvenes convergerán para aprender sobre ciencia y tecnología con mucha diversión.






